Reflexología Facial

¿Conoces que tu en tu cara existe un complejo sistema de zonas y puntos reflexológicos que se conectan con tu cuerpo?

La Reflexología Facial es un conjunto de técnicas orientales, todas de aplicación en la cara que comparten unos procedimientos de estimulación, con el objetivo de autorregular y potenciar la salud.

La Reflexología Facial se basa en la utilización de esquemas y de puntos reflejos en la cara (aunque suelen incluirse otras partes del cuerpo). La cara está recorrida por múltiples vasos sanguíneos, terminaciones nerviosas y meridianos de acupuntura, en una densidad enorme, y se encuentra muy cerca del cerebro, con lo que el tiempo de reacción a los estímulos es mínimo en relación con la distancia a este.

Los puntos de Reflexología Facial no están relacionados directamente con los puntos de acupuntura, aunque algunos pueden concordar, posiblemente el uso que haremos de estos no tenga nada que ver con las indicaciones clásicas de acupuntura.

Es una reflexología multidireccional, multisistema y holística. Cualquier parte del cuerpo tiene representado el todo, por eso es un multisistema porque la reflexión puede estar en muchas zonas.

La Facioterapia no es un método de curación, es nuestro propio cuerpo el que genera la autorregulación con ayuda de la información que le suministra los estímulos. Tampoco es un método de diagnóstico. No existe demostración científica que explique el funcionamiento de las técnicas reflexológicas faciales. Sólo la clínica la confirma.

La estimulación de la cara presenta una serie de ventajas sobre otras conocidas zonas reflejas:

  • Es junto a las manos y las orejas la zona corporal más accesible. Es inusual tenerla cubierta por alguna pieza de ropa, por lo que no es necesario desvestirse para estimularla.
  • Los estímulos faciales provocan reacciones reguladores mucho más rápidas que la mayoría de otros microsistemas y reflexologías conocidas.
  • La cantidad de estímulo necesario para lograr el efecto deseado también es menor que en otros sistemas, por lo que un tratamiento facial puede durar entre 5 ó 15 minutos. Esto facilita combinarla fácilmente con otras técnicas.
  • En la cara hay representados un número enorme de esquemas reflejos o somatotopos, superpuestos unos a otros, por lo que aumenta enormemente nuestras posibilidades de éxito, convirtiéndola en una técnica que puede usarse como la principal o única de nuestro arsenal terapéutico.
  • Puede usarse con estímulos suaves no invasivos, como detectores o rodillos, pero permite también el uso de pequeñas agujas para prolongar el efecto deseado

Punto 19 de Reflexología Facial

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