Del pez torpedo a la Electroacupuntura

electroacupuntura

Mucho antes que el hombre dominase la electricidad, ésta era usada en el mundo animal con fines de defensa, mecanismo de depredación o comunicación. Estos peces aprovecharon la capacidad que tienen las células músculares de generar pequeñas cantidades de tensión y la evolucionaron a otras células denominadas electrocitos, capaces de generar voltajes más altos.

Es en el mar Mediterráneo dónde curiosamente encontramos referencias del uso de la electricidad con fines terapéuticos.

Los antiguos egipcios utilizaron el pez torpedo, una especie de raya, como forma de electroterapia para el tratamiento de la epilepsia.

El historiador Plutarco (46 -120 d. C.) describió el uso de este pez torpedo para producir analgesia.

En el siglo I Scribonius Largus, que fue médico oficial del emperador romano Claudio, recopiló en su formulario de descripciones el uso de corrientes eléctricas usando el pez torpedo, entre ellas para el dolor de cabeza, de gota y el de muelas.

Se conoce también el uso de estos peces también por parte de los griegos.

En el siglo XVI William Gilbert, médico del la reina Isabel publica un libro que trata los fenómenos eléctricos y magnéticos.

En 1871 Luigi Galvani publica sus estudios sobre “electricidad animal”, donde expone sus investigaciones sobre las contracciones musculares en ranas al ponerlas en contacto con elementos metálicos.

Duchenne de Boulogne (1806- 1875) continua los estudios de Luigi Galvani, descubriendo unos puntos en la piel en los que la aplicación de corriente producía una contracción más efectiva.

Siguieron estudios de D’Arsonval, Claude Bernard y Rupert Trabert.

Ya en el siglo XX Melzalk y Wall describen la teoría de la “puerta de entrada” como explicación del efecto analgésico de las corrientes.

Pero el auténtico padre de la Electroacupuntura es el dr. Louis Berlioz. En 1810 estudió con buenos resultados la aplicación de corrientes eléctricas sobre agujas de acupuntura.

Estos estudios fueron continuados por el dr. Sarlandiere que comenzó a usarlo en ciática con éxito.

En 1921 el dr Golden comenzó a usarlo también en diferentes tipos de neuritis, neuralgias del trigémino, ciáticas, entre otras.

Pero fue a partir de 1934 cuando a raíz de la creación del primer aparato de electroacupuntura por parte de los chinos, que comenzamos a tener datos fiables y estudios.

En 1955 el dr Zhu Longyu publicó un libro con las experiencias de la electroacupuntura, diciendo que las corrientes se pueden trabajar de dos maneras. Atendiendo al sistema nervioso central o atendiendo a la teoría de canales de acupuntura.

Así que podemos decir que la electroacupuntura, como la vida, se originó en el mar.

En los actuales días podemos disponer de nuestro sucedáneo del pez torpedo, el estimulador piezoeléctrico, un sencillo aparato con forma de pluma desarrollado por el dr. japonés Takeyoshi Yamaguchi. El dr Takeyosi investigó la importacia de la bioelectricidad. Este aparato se desarrolló para usarlo sobre puntos de acupuntura o sobre puntos dolorosos o puntos A’shi.

Este aparato se basa en las propiedades piezoeléctricas del cuarzo, en realizada es lo mismo sistema que utilizan los antiguos encendedores de cocinas de gas. Tienen un botón que comprime una lámina de cuarzo haciendo que se libere una chispa. Los fabricantes recomiendan aplicarlo sobre los puntos dolorosos presionando entre 3 a 20 veces, repitiendo si es necesario esta aplicación entre 2 o 3 veces al día. Hay testimonios de personas a las que estos pequeños aparatos les ha facilitado la vida.

En todo caso debemos entender que la electroterapia y la electroacupuntura ser originaron hace muchos cientos de años, pero que los siglos XX y XI junto con el desarrollo tecnológico han dotado  a éstas de una importancia incuestionable.

En el campo de la acupuntura, la estimulación con dichas corrientes eléctricas potencian el efecto en 2,9 veces, otorgando una gran efectividad a la sesión de acupuntura.

Quizás después de todo sea verdad las palabras del reverendo John Wesley diciendo “que la electricidad es el alma del universo”.

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