Acupuntura ¿placebo o realidad?

La acupuntura, la homeopatía y otras técnicas son sólo placebo.
Esa es la idea tan categórica que tienen algunas personas sobre las que se denominan terapias o técnicas naturales. Quienes hacen esta información se sienten bajo el paraguas del “cientifismo” radical, aunque no necesariamente se hayan informado, investigado, o ni siquiera hayan tenido una experiencia propia o de personas cercanas que puedan haber formado su propia opinión.

¿Pero es esto cierto, es el efecto placebo el que está detrás de estos tratamientos? Vamos a hablar sobre esto.

Recuerdo que era 2010 y estaba escuchando un programa de radio. En el se tildaba la homeopatía de pura supercheria.

Los contertulios con razón de comentar un libro escrito por un prestigioso científico estadounidense, comentaban cosas como “la homeopatía sólo es agua”, o que se mantenía porque daba dinero, que “lo más impresionante es que incluso lo hacen los médicos, que eso sólo era placebo.

Placebo, esa palabra que tan fácilmente se usa para mostrar un menosprecio hacia las técnicas naturales, hacia la fitoterapia, hacia productos herbodietéticos.

Y no es porque yo fuese homeópata, sencillamente me indignaron las alegres afirmaciones de contertulios cuya máxima capacitación para valorar la homeopatía pasaba por la lectura de un libro, curiosamente uno cada semana.

Placebo es una sustancia o técnica que produce efectos beneficiosos en las personas, pero que no se puede atribuir ni a la sustancia ni a la técnica empleada. Una especie de sugestión producida por la expectativa de la ingestión de la sustancia o de la técnica.

La medicina tradicional china y la acupuntura puede tener una antigüedad cercana a los 3000 años.

El compendio de medicina más antiguo es el Huangdi Nei Jing. Se ha datado entre los siglos VI y I a. C. y algunos autores fechan algunos de sus textos cerca de 1400 a. C. Otros textos de medicina china han sido datados entre los siglos VIII y V a. C.

Y estamos hablando de una medicina que en pleno siglo XXI sigue vigente ¿Es posible que la medicina china, la medicina del país más superpoblado, haya podido mantenerse 30 siglos siendo su única razón el efecto placebo? Quizás podamos creer que es así si pensamos que los europeos y occidentales somos y hemos sido muy inteligentes y los chinos muy tontos. Lo que pasa es que ni los europeos hemos sido el ombligo del mundo, ni a los chinos se les engaña como a chinos.

La medicina china y la acupuntura se desarrolló en un país que en muchos aspectos tenía un desarrollo tecnológico y científico 1000 años por delante de occidente.

La farmacopea china se describe 13 siglos antes que en Europa. Los primeros hospitales aparecen en china 7 siglos antes que en Europa. El primer tratado de patología 6 siglos antes. La primera universidad china se inaguró 6 siglos antes que en Europa ¡¡La noción de circulación sanguínea fue descubierta en China 2000 años antes que en Europa!!
Incluso la utilización terapias hormonales (extractos tiroideos y testiculares) se desarrolló en China varios siglos antes.

Pero el desarrollo medico no fue el único en el que destacaron los chinos, sino que en astronomía, ciencia y tecnología nos superaban claramente.

La organización mundial de la salud reconoce desde 1979 a la acupuntura su eficacia y seguridad.

Existen estudios científicos en occidente que demuestran la eficacia de la acupuntura, y muchísimos mas los que hay publicados en China.

Pero dentro de los estudios que se hicieron en su día destaca los que realizó el doctor koreano Kim Bong Han. El doctor Kim inyectó un isótopo radioactivo en puntos de acupuntura en animales. Pudo observar que los isótopos se difundían por los canales de acupuntura a modo de finos túbulos. Inyectó también estos isotopos en zonas fuera de los canales de acupuntura, a veces incluso sobre vasos sanguíneos viendo que su difusión era despreciable. Extrajo fluidos de esos túbulos comprobando que bioquimicamente tenían una composición muy diferente a la que se encontraba en otras zonas.

Estos experimentos fueron corroborados por Pierre de Vernejoul en la década de los años 80.

Si después de todo, los resultados obtenidos con la acupuntura sólo son resultado del placebo, no me queda más que decir “bendito placebo”.

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