Abordaje de una lesión deportiva desde el punto de vista occidental, y de la acupuntura y medicina china, ejemplo de la fase aguda de un esguince de tobillo

Hoy vamos a ver de que forman se aborda una lesión deportiva en su fase aguda desde dos puntos de vista, el occidental y el oriental (acupuntura, medicina china).

En el vídeo se pone como ejemplo un esguince de tobillo, una lesión muy común no sólo en el deporte, que suele tardar en curar, y que con facilidad puede dejar algún tipo de secuela.

Al poco tiempo de lesionarse puede que no haya dolor, pero pasados 20 o 30 minutos la articulación se hincha porque comienzan a acudir los fluidos y la sangre. Comienza a sentirse el tobillo caliente y enrojecido debido a la acumulación de sangre. La sangre aporta entre otros los glóbulos blancos para así poder eliminar tejidos muertos y evitar posibles infecciones.

Con esta inflamación y este dolor el cuerpo busca inmovilizar la zona para evitar lesiones mayores derivadas del movimiento. Es un “entablillado” natural.

Cómo en esta fase aguda el movimiento aumenta la inflamación, normalmente se limita el movimiento al máximo. Esa ausencia total de movimiento no facilita la circulación de la zona donde se está estancando la sangre y los fluidos. Además de persistir en el tiempo la inmovilización puede producirse una atrofia muscular, lo que más tarde puede ralentizar la recuperación.

Es por ello que es necesario recuperar cuanto antes el movimiento para reducir el la rigidez, la debilidad y aumentar la circulación sanguínea que favorecerá la eliminación de células muertas.

En occidente el tratamiento básico sería reposo, hielo, compresión y elevación.

Sin embargo desde el punto de vista de la acupuntura y medicina tradicional china, la aplicación de compresión y muy especialmente de hielo podría ser contraproducente.

El hielo contrae los vasos sanguíneos lo que reduce la hinchazón, alivia el dolor y refresca la inflamación, pero sin embargo podría ser causa de otros efectos no deseables.

Por el tobillo lesionado y desvitalizado puede penetrar el frío y la humedad, las cuales pueden quedar retenidas, siendo el origen de un síndrome Bi obstructivo, también conocido como síndrome reumático. Así pasado el tiempo, cuando el clima se torna frío o húmedo la articulación vuelve a doler.

El hielo puede congelar la sangre y los fluidos estancados, lo que puede favorecer la aparición de adherencias entre diferentes tipos de tejidos, y puede entorpecer la circulación de Qi y de sangre en la zona lesionada. Cuando la persona se encuentra cansada, es decir, cuando si Qi disminuye, se dificulta aun más la circulación de Qi y sangre por la zona, produciéndose dolor.

La medicina china tiene una gran experiencia en el tratamiento de lesiones deportivas derivadas de su relación con artes marciales. Grandes artistas marciales y militares fueron también reconocidos médicos tradicionales.

El abordaje oriental incluiría la acupuntura, la acupresión, sangrías, ventosas, pero muy especialmente el uso de cataplasmas con efecto refrigerante, pero sin el efecto de ralentizar el Qi, la sangre y los fluidos. Este tipo de cataplasmas se encuentran en el botiquín de urgencias de la mayoría de gimnasios de kungfu en China.